La moción que presentaba hoy el PP para instar al Gobierno a suprimir la subida del IVA prevista para julio, ha provocado que tanto el Ejecutivo como el principal partido de la oposición se empleasen a fondo para intentar recabar el apoyo de los grupos con representación en el parlamento.Ese ha sido uno de los motivos de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acudiese hoy a la Cámara Baja, algo poco usual cuando se debate y se votan las proposiciones no de ley y las mociones consecuencia de interpelaciones.Así, se ha podido ver al jefe del Ejecutivo intentado convencer hasta el último momento a los diputados de CiU Josep Sánchez Llibre y Pere Maciàs. Aunque, en esa labor también ha participado la vicepresidenta económica, Elena Salgado, que durante una conversación en los pasillos del Congreso con Macias no ha dudado en recordarle el apoyo del nuevo comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, a la decisión del Gobierno de subir el IVA. Aunque ninguno de los dos ha conseguido su objetivo, ya que los nacionalistas catalanes se han alineado con el PP en contra de la subida impositiva.Por su parte, desde el Partido Popular también han intentado convencer al resto de grupos, especialmente al PNV y Coalición Canaria, de la necesidad de no apoyar la subida de los impuestos.Desde Sevilla, el presidente del PP, Mariano Rajoy, les ha pedido que no sigan apoyando los "errores" de Zapatero ni se hagan solidarios de los mismos.Sin embargo, los populares tampoco han convencido al Partido Nacionalista Vasco y Coalición Canaria, que se ha posicionado del lado del Gobierno alegando que su apoyo es "coherente" con su respaldo a los Presupuestos Generales del Estado.Al final todo ha quedado como se esperaba y el pleno del Congreso ha rechazado la moción del PP, con los votos en contra del PSOE, PNV y CC y el apoyo del resto de formaciones.