Más de 60 personas han muerto y otras 70 han resultado heridas después de que una serie de aludes de nieve sepultara los vehículos en los que viajaban en un paso de montaña en el norte de Afganistán. El Gobierno afgano envió ayer mismo a un centenar de soldados a la zona, al norte de Kabul, para colaborar con los equipos de emergencia en las tareas de rescate. Se cree que hay centenares de desaparecidos. El paso de montaña de Salang es la principal vía que une Kabul con las provincias septentrionales de Afganistán, donde las comunicaciones son difíciles debido a su orografía.